RESTAURACIÓN DE “LA MADRE DEL EMIGRANTE”. Obra de Ramón Muriedas . Gijón

Los distintos atentados que sufrió la escultura desde su instalación en 1.970, acabaron haciendo mella en su estado de conservación. Un modelado de piernas y mano derecha ajenos al expresado por el autor en el resto de la obra y una mala elección de los metales utilizados como armadura interior, acabaron con su estabilidad en el año 2.004. Fue necesario desmontar la escultura y reponer su armazón con aceros tratados para su conservación en ambiente marino. Modelado y reposición de faltas. Tratamiento general de pasivado del metal y acabado a base de ceras microcristalinas y parafina.

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